Patrimonio inmaterial de la humanidad

La dieta mediterránea, una forma de vivir.

Más que una dieta, es un modelo cultural, social y ambiental basado en la abundancia de alimentos vegetales, cereales integrales, aceite de oliva y una vida activa en comunidad.

Aceite de oliva virgen extra

Los pilares del patrón mediterráneo

Aceite de oliva

La grasa principal, rica en monoinsaturados y antioxidantes. Úsalo tanto en crudo como para cocinar.

Verduras y frutas

Cinco raciones diarias, dando prioridad a los productos locales y de temporada.

Cereales integrales

Pan, arroz y pasta integrales aportan energía sostenida y fibra.

Legumbres

Tres o más veces por semana. Proteína vegetal accesible y sostenible.

Pescado y marisco

Dos veces por semana, prioriza el pescado azul rico en omega-3.

Frutos secos

Un puñado diario aporta grasas buenas, magnesio y saciedad.

Evidencia científica

El estudio PREDIMED, con más de 7.000 participantes, demostró que la dieta mediterránea reduce en un 30% el riesgo de eventos cardiovasculares mayores. Otros trabajos confirman su papel en la prevención de diabetes tipo 2, deterioro cognitivo y ciertos tipos de cáncer.

“Comer bien es el primer acto médico del día.” — Tradición hipocrática